MAS DETALLES:
Las personas con problemas cardiovasculares se han convertido en
pacientes silenciosos, que han limitado o detenido sus tratamientos por
completo. Varios estudios realizados en países Europeos reportan una
disminución importante de los ingresos a los centros médicos por insuficiencia
cardíaca aguda en época de pandemia, y las exacerbaciones observadas
presentaron peores síntomas en el momento del ingreso en comparación con los
años anteriores.
“Antes de la pandemia atendía mensualmente 220 consultas por
insuficiencia cardíaca, y hoy en día solo se atienden entre 80 y 100 consultas
mensuales. En pisos hospitalizados en la actualidad se disminuyó la atención a
estos pacientes en un 40%, ya que debemos dedicarnos a la atención de personas
con COVID 19", afirmó, el doctor Fernán Mendoza, presidente de la Sociedad
Colombiana de Cardiología.
Otra de las consecuencias graves que está generando la infección por
COVID 19 es la disminución en la atención de los pacientes con enfermedades
cardiovasculares, pacientes que por miedo al contagio han dejado de asistir a
sus consultas médicas, lo que ha conllevado a un aumento en los eventos agudos
relacionados con enfermedades crónicas como la insuficiencia cardíaca. En medio
de la pandemia también se evidenció que la consulta externa se disminuyó en un
60%, pero gracias a la virtualidad hemos tenido la posibilidad de seguir
atendiendo a las personas con insuficiencia cardíaca desde la modalidad de
telemedicina”, agregó, el doctor Mendoza, presidente de la Sociedad Colombiana
de Cardiología.
Secuelas adicionales por desatención médica
A este incremento se añaden los nuevos casos que se sumarán de
pacientes que superaron el COVID19 pero que pasaron por el proceso de
intubación. El doctor Fernán Mendoza, explica que "el 80% de las personas
infectadas por COVID 19 son asintomáticos o tienen una infección leve; el 15%
ameritan oxígeno y un 5% ingreso a las unidades de cuidados intensivos. Ese 20%
principalmente los que necesitaron intubación van a quedar con secuelas
respiratorias, físicas y empeoramiento de sus problemas cardiovasculares”.
Aunque en este momento el servicio de urgencias volvió a congestionarse con patologías médicas cardiovasculares, no cardiovasculares y procedimientos quirúrgicos, las estadísticas no corresponden a la realidad, ya que los pacientes están asistiendo con descompensaciones más severas. Los reingresos hospitalarios especialmente.
